Decisión 11 | Año 2016

VISTO

Que recientemente se han verificado renuncias al APSEN por parte de asociados cuya conducta había llegado previamente a conocimiento de este Tribunal;

Que, dadas las circunstancias temporales de esas decisiones, existen motivos fundados para concluir que dichas renuncias a la Asociación estuvieron motivadas por la intención de quienes  las presentaron de evitar las consecuencias que podrían haber resultado de su conducta; y

CONSIDERANDO

Que, conforme al artículo 7º, inciso a) del Estatuto del APSEN, al incorporarse a la Asociación, los funcionarios se comprometen a “cumplir con los Estatutos de la Asociación, las Resoluciones de la Asamblea [y] los Acuerdos de la Comisión Directiva”;

Que, conforme al artículo 7º, inciso b) del Estatuto del APSEN, los asociados se comprometen a “cumplir con los principios generales de la Ética y la Moral Profesional”.

Que el artículo 3º del Estatuto del Código de Ética Profesional del APSEN establece para los funcionarios entre los “valores fundamentales de su vida profesional: la justicia, la honestidad, la rectitud, la probidad, la integridad, la buena fe, la solidaridad y la fraternidad”.

Que el artículo 4º, inciso c) del mismo Código establece que los funcionarios deberán “obrar con honestidad, rectitud y buena fe”.

Que, aunque todo asociado tiene el derecho de renunciar a la Asociación, tal decisión no debería estar fundada en la intención de evadir los pronunciamientos que respecto de su conducta pudieran llegar a efectuar los órganos de la Asociación;

Que tal proceder constituye una violación a las disposiciones antes enunciadas;

EL TRIBUNAL DE ETICA DEL APSEN

DECIDE:

Que la renuncia a la Asociación efectuada por un asociado con el fin, explícito o implícito, de evitar un pronunciamiento de cualquier órgano del APSEN que se encontrare llamado a decidir sobre un proceder que pueda constituir una violación a los valores fundamentales o a los principios éticos profesionales que deben observar los asociados conforme a las respectivas disposiciones del Estatuto de la Asociación y del Código de Ética Profesional de la Asociación, constituye una violación de tales valores fundamentales y los principios de honestidad, rectitud, probidad, integridad y buena fe que deben regir el proceder de un miembro del Servicio Exterior de la Nación.

Instar a quienes hayan renunciado en dichas circunstancias a que revean su decisión.

 

ALBERTO DAVÉRÈDE

PRESIDENTE TRIBUNAL DE ÉTICA