Decisión 4 | Año 2002

VISTO:

El artículo 6, inciso c) del Código de Ética Profesional de la APCPSEN, que faculta al Tribunal de Ética Profesional para que se pronuncie de oficio en los supuestos en que entienda que una conducta individual o colectiva no es compatible con los valores fundamentales y principios éticos profesionales contenidos en dicho Código, y

CONSIDERANDO:

Que son valores fundamentales, consagrados en el artículo 3 del Código de Ética Profesional, la justicia, la honestidad, la rectitud, la probidad, la integridad, la buena fe, la solidaridad y la fraternidad.

Que los principios éticos que deben regir el ejercicio de la profesión diplomática enunciados en el artículo 4 del citado Código consisten, entre otros, en actuar con respeto, fraternidad y solidaridad para con sus colegas, y con justicia, probidad, ecuanimidad y transparencia en la toma de decisiones.

Que el Tribunal en su Decisión Nº 1 del 23 de octubre de 2000 sostuvo que constituye una falta ética de los funcionarios a ser trasladados el incumplimiento o la omisión total o parcial de las normas tendientes a dotar de transparencia al procedimiento de los destinos y traslados, en la medida en que los funcionarios promuevan o permitan con su silencio favoritismos personales, incompatibles con los valores y principios establecidos en el Código de Ética Profesional de la APCPSEN.

Que resulta más evidente la obligación de actuar guiados por los valores y principios ya mencionados en los casos de traslados de aquellos funcionarios que, por su jerarquía, no están sujetos a normas expresas como las referidas en el párrafo anterior.

Que también en la Decisión N 1, este Tribunal destaco que el hecho de que el funcionario sea trasladado por disposición de la Superioridad no lo exime de cumplir con los principios éticos.

Que no constituye una actitud ética contribuir a la finalización de funciones de un colega en su puesto de trabajo, ya sea por acción u omisión y en beneficio propio o de un tercero, especialmente cuando el tiempo de su permanencia en el cargo resultase notoriamente exiguo.

Que, por otra parte, aquellos funcionarios que desempeñen tareas de mayor responsabilidad se encuentran en mejor posición para promover la vigencia de los valores y principios que deben guiar la actuación de los colegas diplomáticos.

Por ello,

EL TRIBUNAL DE ETICA PROFESIONAL

DECIDE:

Exhortar a los colegas del Servicio Exterior de la Nación, cualquiera sea su jerarquía y funciones, a actuar guiados por los valores y principios contenidos en el Código de Ética Profesional de la APCPSEN, en particular en los casos relativos a destinos y traslados, evitando contribuir, por acción u omisión, en beneficio propio o de un tercero, a la interrupción de las funciones de un colega en un destino dado, en especial cuando el tiempo de su permanencia en el cargo resultase notoriamente exiguo.

EMBAJADOR ALBERTO DUMONT

PRESIDENTE

Buenos Aires, 9 de abril de 2002.