Decisión 5 | Año 2002

VISTO:

Que la Comisión Directiva de la APCPSEN, invocando el artículo 60, inciso b) del Código de Ética Profesional, que faculta al Tribunal de Ética Profesional a pronunciarse ante sus consultas, solicita que se juzgue si los requerimientos efectuados por personas ajenas al Ministerio a favor de un funcionario diplomático, en particular respecto a destinos y traslados, lesionan la ética que debe orientar la conducta de aquellos por quienes se efectúan tales gestiones.

Que la decisión Nro. 1 dictada por este Tribunal el 23 de octubre de 2000 sostuvo que constituye una falta ética de los funcionarios a ser trasladados el incumplimiento o la omisión total o parcial de las normas tendientes a dotar de transparencia al procedimiento de los destinos y traslados, en la medida en que los funcionarios promuevan o permitan con su silencio favoritismos personales incompatibles con los valores y principios establecidos en el Código de Ética Profesional de la APCPSEN.

Que la reciente decisión No. 4 de este Tribunal recoge las consideraciones de la decisión No. 1 volcadas en el párrafo anterior.

CONSIDERANDO:

Que deben ser exclusivamente los mecanismos establecidos por las normas que rigen al Servicio Exterior los que se utilicen a la hora de decidir respecto a destinos y traslados.

Que el intento de influenciar la decisión de la Superioridad, a través de gestiones realizadas por terceros ajenos a los procedimientos establecidos en la ley y su reglamentación, es otra forma de incumplir con las normas tendientes a dotarlos de transparencia.

Que la APCPSEN, en su reciente Comunicado Nro. 46/02, recordó parte del contenido de las notas que remitiera al Sr. Canciller el 30 de agosto de 2001 y al Sr. Subsecretario de Coordinación el 5 de noviembre del mismo año, que apuntaban a la necesidad de una mayor transparencia y autonomía en el proceso de toma de decisiones de esta naturaleza.

Que, por ello, es de suma importancia reforzar y dar mayor transparencia a dichos procesos a través de la conducta apropiada de los colegas, en particular la de aquellos que tienen a su cargo tareas de alta responsabilidad en la materia.

Que son valores fundamentales, consagrados en el artículo 30 del Código de Ética Profesional, la buena fe, la solidaridad y la fraternidad.

Que entre los principios éticos que deben regir el ejercicio de la profesión diplomática enunciados en el artículo 40 del citado Código, se enuncian el de actuar con respeto, fraternidad y solidaridad para con sus colegas, y el de actuar con justicia, probidad, ecuanimidad y transparencia en la toma de decisiones.

 

Que también en las Decisiones Nro. 1 y Nro. 4, este Tribunal puso de manifiesto que el hecho de que el funcionario sea trasladado por disposición de la Superioridad no lo exime de cumplir con los principios éticos.

Por ello,

EL TRIBUNAL DE ETICA PROFESIONAL

DECIDE:

1.- Que los funcionarios diplomáticos deben evitar que se realicen gestiones por personas ajenas a este Ministerio en beneficio propio, en particular en lo relativo a destinos y traslados, exhortándolos a actuar guiados por los valores y principios contenidos en el Código de Ética Profesional de la APCPSEN.

  1. Exhortar a los funcionarios diplomáticos que participan en el proceso de toma de decisión de destinos y traslados a que actúen exclusivamente guiados por las normas que reglan los procedimientos respectivos.

EMBAJADOR ALBERTO DUMONT

PRESIDENTE

Buenos Aires, 3 de junio de 2002.