Decisión 6 | Año 2004

VISTO:

La nota dirigida a este Tribunal por un afiliado de la APCPSEN, en la que hace referencia a las decisiones adoptadas por un grupo de funcionarios en el marco de la defensa de su derecho a acceder al beneficio jubilatorio previsto en la Ley 22.731 y la solicitud para que este Tribunal juzgue la misma, según lo establecido en los artículos 3 y 4 del Código de Ética, y

CONSIDERANDO:

Que, por el carácter de la nota dirigida a este Tribunal por el afiliado a la APCPSEN, y al invocar los artículos 3 y 4 del Código de Ética, el mencionado afiliado infiere que algunos aspectos de dichas decisiones (medidas cautelares), podrían significar una trasgresión a los principios y valores contenidos en el citado Código.

Que, en consecuencia, correspondería juzgar si la cuestión de fondo, esto es, la actitud adoptada por algunos socios de presentar recursos de amparo acompañados de medidas cautelares de no innovar, hasta que se determine el régimen jubilatorio, constituye o no una transgresión a los valores éticos ya mencionados y, por lo tanto, es competencia de este Tribunal.

Que, si bien esta actitud no contribuye en absoluto al normal funcionamiento de la carrera al congelar vacantes, el Tribunal entiende que los funcionarios próximos a jubilarse, estarían procediendo de este modo en defensa de sus derechos, ante las falencias de un régimen jubilatorio que no contempla sus legítimos intereses, sin que haya constancia que su acción sea voluntaria de perjuicio o de mala fe.

Que, por las implicancias que tiene la cuestión en la normal actividad de los miembros del Servicio Exterior y, ante la obligación de sus miembros de preservar el sistema jubilatorio fijado por la Ley 22.731 para la estabilidad del Cuerpo, el tribunal estima oportuno emitir su opinión.

Por ello,

EL TRIBUNAL DE ETICA PROFESIONAL

DECIDE:

  1. Manifestar que, ante una situación tan delicada, considera que, de no lograrse una pronta solución, las consecuencias negativas para la relación armónica que debe existir entre los funcionarios, continuarán dañando la jerarquía y calidad del Servicio Exterior en su conjunto.
  2. Solicitar a los miembros de la Comisión Directiva de la APCPSEN que urjan a las autoridades a tomar las medidas necesarias tendientes a la normalización de la situación jubilatoria contemplando, tanto los derechos de los funcionarios establecidos en la Ley 22.731, como las justas aspiraciones de los funcionarios en actividad, en relación a la correspondiente movilidad en la carrera, que hoy se encuentra afectada.
  3. Exhortar a aquellos funcionarios que, estando próximos a iniciar sus trámites jubilatorios, extremen los recaudos que les permitan acceder al Cuerpo Permanente Pasivo, conforme con los principios y valores éticos que rigen la profesión Diplomática, de manera tal, de no causar perjuicio alguno al funcionamiento del Servicio Exterior.

EMBAJADOR ALBERTO DUMONT

PRESIDENTE

Buenos Aires, 22 de abril de 2004.