Decisión 8 | Año 2013

Visto

La nota APSEN 142/12 del 12 de julio de 2012 por la que el Presidente del APSEN solicita al Tribunal de Ética abordar el tema de la violencia laboral en el ámbito de la Cancillería.

Recordando

Las circulares telegráficas CT DIPER 010378 de 20 noviembre 2008, CT DIPER 010227 de 12 de agosto de 2009, CT DIPER 010379 de 2 de noviembre de 2009 y CT DIPER 010037 de 16 de febrero de 2010.

El Convenio Marco de Cooperación entre el MREyC y el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social para el desarrollo y coordinación de acciones vinculadas a la temática de la violencia laboral de 28 de febrero de 2012, y en particular la definición de violencia laboral contenida en la cláusula primera de dicho Convenio.

El Acta Compromiso sobre Trabajo Digno sin violencia laboral, firmada el 8 de mayo de 2012 entre el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación y las organizaciones sindicales que se detallan en el Anexo, entre las que está incluido el APSEN.

Considerando

Que el Código de ética profesional del APSEN establece que los afiliados a la institución consideran como valores fundamentales de su vida profesional la justicia, la honestidad, la rectitud, la probidad, la integridad, la buena fe, la solidaridad y la fraternidad.

Que establece asimismo que uno de los principios éticos que deben regir el ejercicio de la profesión diplomática es actuar con respeto y solidaridad con sus colegas.

Que el Artículo 8 del Reglamento del Tribunal de Ética, establece que éste sólo puede juzgar conductas y establecer pautas de comportamiento. Y que las solicitudes y/o consultas de los recurrentes sólo deberán aludir a conductas, con una descripción objetiva de los hechos, a fin de determinar si éstas transgreden los principios éticos referidos en el Reglamento.

Que no serán consideradas solicitudes o consultas que contengan imputados con nombre y apellido y, de existir tales presentaciones las mismas serán devueltas al recurrente.

Que las decisiones del Tribunal no contendrán referencias personales.

Que la recurrencia del problema de la violencia laboral interfiere con la labor diplomática y la imagen del país, sobre todo cuando los hechos ocurren en nuestras representaciones en el exterior.

Que también afecta y puede distorsionar el correcto funcionamiento del sistema de calificaciones, ascensos y traslados de la Cancillería, que es parte esencial de la eficacia y eficiencia de la Cancillería como institución del Estado.

Por ello, el Tribunal de Ética Profesional del APSEN decide:

Condenar las acciones de violencia laboral en el ámbito de la Cancillería y sus representaciones y señalar que son absolutamente contrarias a los principios éticos que deben (sustentar las relaciones laborales) y regir el ejercicio de la profesión diplomática.

Señalar que los afiliados del APSEN no pueden permanecer indiferentes y deben actuar en consecuencia, frente a casos de violencia laboral o acoso que tengan lugar en las representaciones en el exterior o las unidades orgánicas de la Cancillería en las que presten servicios.

Señalar asimismo que se consideran igualmente graves todas las situaciones de esta índole, sea quien fuere tanto el acosador como el acosado, se trate de un funcionario diplomático, político, funcionarios adscriptos al SEN, empleados contratados o empleados locales.

Que ocurrido hechos que prima face puedan ser calificados de violencia laboral, los miembros de la APSEN deben entrar en contacto con otros integrantes de la institución para considerar el asunto y designar, si fuera del caso, un funcionario para informar confidencialmente el hecho al Señor Presidente de la APSEN, con miras a determinar el curso de acción más conveniente para hacer cesar la situación de violencia laboral.

Que en medida de lo posible, los casos de violencia laboral sean solucionados en forma confidencial.

Que las autoridades de la APSEN deberían proponer a las autoridades de la Cancillería el establecimiento de un destinatario confidencial de la Dirección de Personal al que puedan acceder las víctimas de situaciones de violencia o acoso laboral.

EMBAJADOR JORGE HUGO HERRERA VEGAS

PRESIDENTE

Buenos Aires, 8 de marzo de 2013.