Decisión Tribunal de Ética Nº10. Comunicación 31/2016

Se transcribe para conocimiento de los afiliados la Decisión 10/2016 del Tribunal de Ética, solicitada por Nota APSEN Nº 139/2016, del 25 de abril ppdo. a fin de que se expida acerca de si determinadas conductas, descriptas en la mencionada nota, constituyen o no un modo de comportamiento ético.

“DECISIÓN 10/2016 – 10 DE MAYO DE 2016

VISTO:

Que la Comisión Directiva del APSEN solicitó a este Tribunal por nota APSEN Nº 139/2016 de fecha 25 de abril de 2016 que se expida acerca de si las conductas descriptas en dicha solicitud constituyen o no un modo de comportamiento ético.

Que la situación planteada por la Comisión Directiva del APSEN se refiere a funcionarios asociados que, estando destinados en un destino categorizado por la resolución 412/12 como “A1” y cercanos a cumplir su plazo máximo de permanencia de cuatro años en el mismo, se presentaron a una licitación para extender su plazo de permanencia en el exterior en un destino de categoría “C”, siendo seleccionados para el mismo, lo que significó que otros funcionarios que se habían presentado a esa licitación no hayan sido seleccionados.

Que, según la Comisión Directiva, antes que estos funcionarios hicieran efectivo el traslado al destino “C”, un colega, también asociado al APSEN, fue designado como Jefe de Misión en un destino categorizado como “A2”  y les ofreció ser trasladados al mismo. El traslado al destino “C” de dichos funcionarios, como consecuencia de influencias políticas externas a la Cancillería, fue anulado y, en cambio, fueron finalmente trasladados a tal destino “A2″, en violación de la precitada RM.

Que, según lo expuesto por la Comisión Directiva, conductas como las descritas afectan seriamente las posibilidades de acceso a determinados traslados en condiciones de igualdad. Asimismo, afectan severamente la confianza que pudiera existir en un determinado sistema vigente, en tanto las excepciones carentes de fundamentos llevarán inexorablemente a que los funcionarios no se presenten a los destinos “C” y “D”, y por lo tanto, a que el sistema quede desvirtuado.

Que la Comisión Directiva solicitó a este Tribunal determinar si la actitud tanto del Jefe de Misión como la de los dos funcionarios beneficiados con el traslado constituye una actitud o modo de comportamiento ético. Asimismo, se solicita se expida sobre la eticidad de situaciones análogas que alteran los procedimientos previstos en la RM 412/2012.

Que conforme al artículo 6º, inciso b) del Código de Ética Profesional, este Tribunal de Ética Profesional tiene competencia para pronunciarse ante consultas de la Comisión Directiva sobre pautas de conducta ética recomendables a los afiliados.

CONSIDERANDO:

Que deben ser exclusivamente los mecanismos establecidos por las normas que rigen al Servicio Exterior los que se utilicen a la hora de decidir respecto de destinos y traslados.

Que el intento de influenciar la decisión de la Superioridad, a través de gestiones realizadas por terceros ajenos a los procedimientos establecidos en la ley y su reglamentación, es otra forma de incumplir con las normas tendientes a dotarlos de transparencia.

Que es también responsabilidad de los Jefes de Misión hacer respetar el cumplimiento de los procesos establecidos.

Que conforme el Artículo 4° del Código de Ética Profesional del APSEN los principios que deben regir el ejercicio de la profesión diplomática son, entre otros, el de actuar con respeto y solidaridad con los colegas, obrar con honestidad, rectitud y buena fe, así como observar una conducta ecuánime y transparente en la toma de decisiones.

Que las conductas bajo análisis revelan una falta de solidaridad y respeto a los colegas, perjudicando a quienes participaron de la licitación del destino “C” y a quienes podrían haber aspirado a ser destinados al destino “A2” en virtud de cumplir los requisitos reglamentarios para ello.

Que este tipo de conductas no se condice con la necesidad de otorgar una mayor transparencia a los procesos de traslados de funcionarios del Servicio Exterior de la Nación a través de la conducta apropiada de los colegas, en particular la de aquellos que tienen a su cargo responsabilidades en la materia.

Que la decisión Nro. 1 dictada por este Tribunal el 23 de octubre de 2000 sostuvo que constituye una falta ética de los funcionarios a ser trasladados el incumplimiento o la omisión total o parcial de las normas tendientes a dotar de transparencia al procedimiento de los destinos y traslados, en la medida en que los funcionarios promuevan o permitan con su silencio favoritismos personales incompatibles con los valores y principios establecidos en el Código de Ética Profesional de la APSEN

Que en las Decisiones Nro. 4 y Nro. 5, este Tribunal puso de manifiesto que el hecho de que el funcionario sea trasladado por disposición de la Superioridad no lo exime de cumplir con los principios éticos.

Que las decisiones Nro. 4, 5 y 7 de este Tribunal del APSEN recogen las consideraciones de la decisión Nro. 1.

Por ello,

EL TRIBUNAL DE ETICA PROFESIONAL

DECIDE:

1.- Reiterar que promover la realización de gestiones por parte de personas ajenas al Ministerio en beneficio propio, en particular en lo concerniente a los traslados, constituye una falta de observancia de los principios éticos que deben regir el ejercicio de la profesión diplomática, conforme al artículo 4º del Código de Ética Profesional del APSEN.

2.- Determinar que constituye también una falta ética la conducta de aquellos funcionarios del SEN con responsabilidad en el proceso de toma de decisión de destinos y traslados, que accedan a las gestiones de personas ajenas al Ministerio para permitir decisiones en detrimento de las reglamentaciones respectivas.

3.- Solicitar a la Comisión Directiva del APSEN que actúe en conformidad con el artículo 13º del Código de Ética Profesional respecto a la publicación de esta decisión.

ALBERTO DAVÉRÈDE

PRESIDENTE TRIBUNAL DE ÉTICA”

LA COMISIÓN DIRECTIVA.

Buenos Aires, 13 de mayo de 2016.