Discurso del Presidente del APSEN en ocasión del Día del Diplomático Argentino. Comunicación 71/2016

Se transcribe para conocimiento de los afiliados las palabras pronunciadas por el Presidente del APSEN, Embajador Eduardo Mallea, en oportunidad de la celebración del Día del Diplomático Argentino:
“Sr. Vicecanciller Embajador Carlos Foradori, Sra. Secretaria de Relaciones Económicas Internacionales Embajadora Cristina Boldorini, Sr. Secretario de Coordinación y Cooperación Internacional Embajador Patricio Benegas, Sr. Secretario de Culto Embajador Santiago de Estrada, Sr. Presidente de la Asociación Mutual Ministro Víctor Marzari; Sr. Presidente del Comité Ejecutivo de la Asociación de Retirados Embajador Raúl Ricardes, Señores Embajadores acreditados en la República y funcionarios diplomáticos extranjeros, Señores Secretarios y Subsecretarios de Estado, funcionarios del Poder Ejecutivo, magistrados, autoridades religiosas, miembros de las fuerzas armadas y de seguridad, representantes de otros gremios, de los medios de prensa, académicos, ex autoridades de la Cancillería, colegas, funcionarios administrativos, amigos, señoras y señores.

Les doy la bienvenida a un nuevo “Día del Diplomático Argentino”, que conmemoramos todos los 29 de septiembre, día de “San Gabriel Arcángel”, establecido como patrono de los diplomáticos argentinos por el Papa Juan XXIII. Cada año este encuentro nos permite celebrar los valores compartidos desde hace ya más de tres décadas, cuando en los albores de la democracia recuperada se fundó el APSEN.

La Asociación Profesional del Servicio Exterior de la Nación, nuestro APSEN, ha sido y es el principal espacio para salvaguardar al funcionario y su carrera profesional en todos sus aspectos. Con una afiliación de 94% del personal diplomático compuesto hoy por 1.017 colegas, la tarea y responsabilidad del APSEN es atender los intereses y preocupaciones de todos sus afiliados, teniendo en cuenta la heterogeneidad de rangos, edades, situación profesional y familiar.

La cobertura de salud en el país es un ejemplo de ello. Mantenemos  desde hace casi 20 años una relación clave con la Obra Social del Personal de los Organismos de Control del Estado (OSPOCE), lo que ha permitido al cuerpo diplomático activo contar con la cobertura de Swiss Medical Group a través de un plan adaptado a sus necesidades. Asimismo, a instancias del APSEN y desde el año 2009, OSPOCE y Swiss Medical ofrecen a los becarios del Instituto del Servicio Exterior de la Nación y sus grupos familiares un plan especial totalmente gratuito, para que estén cubiertos durante los dos años de formación.

Y desde el año 2011 contamos con un acuerdo entre la Obra Social de Ministros, Secretarios y Subsecretarios de Estado (OSMISS) y Swiss Medical para brindar a los jubilados del SEN un plan médico similar al de los funcionarios en actividad. También estamos en condiciones de anunciar que se ha llegado a un acuerdo similar entre OSMISS y OSDE. Estos beneficios son muy importantes para nuestros afiliados, por lo que celebramos y agradecemos la continuada colaboración con estas prestadoras médicas.

Con el correr de los años la tarea diplomática se ha vuelto cada vez más compleja y demandante. Del mismo modo, la acción gremial se ha diversificado. La Asociación cuenta con 12 Subcomisiones de trabajo en cuyo seno se abordan diferentes temas e inquietudes de nuestros afiliados, como cuestiones salariales y previsionales, salud, violencia laboral, familia, capacitación, acción social, traslados y cuestiones de género, entre otras. Aprovecho esta oportunidad para invitar a todos nuestros asociados a participar en las Subcomisiones y a acercarnos sus inquietudes y propuestas.

Continuando su labor pionera en la materia, el APSEN trabaja activamente en los temas relacionados con la prevención de la violencia laboral, en todas sus formas, conjuntamente con la Oficina de Asesoramiento sobre Violencia Laboral del Ministerio de Trabajo. Ello ha permitido conocer con mayor profundidad esta problemática, su encuadre legal y el impacto sobre los afectados, brindando herramientas de apoyo a los funcionarios que recurren al APSEN.  La normativa y los procedimientos en esta delicada materia son aplicables a funcionarios diplomáticos, administrativos y políticos por igual. Por eso la difusión y concientización sobre estas situaciones debe ser constante y desarrollarse tanto en el país como en las representaciones en el exterior.

La Comisión Directiva trabaja también con el Tribunal de Ética del APSEN, el que actualmente se encuentra en un proceso de modificación de su Código y Reglamento con el objetivo de establecer que las decisiones del Tribunal no sean de carácter general, juzgando conductas anónimas, sino individualizadas.

Sobre la cuestión de género, podemos decir que en el transcurso de los años se ha aumentado la proporcionalidad de la participación femenina en la carrera. Así, de un promedio de 15% en las primeras camadas, se ha llegado en los últimos años a un promedio de 40% de mujeres por promoción. En igual sentido, la integración de la Comisión Directiva respeta la paridad de género, y así ocurrirá en las próximas elecciones. En efecto, para los cargos a renovar en la elección del mes de noviembre, el 46% de los candidatos son mujeres.

Cuestiones relacionadas con la profesionalidad de nuestra carrera han suscitado la especial atención de nuestra Asociación y han motivado acciones concretas para defender lo estipulado en la Ley del Servicio Exterior de la Nación y su Reglamentación, así como en la Ley de Ministerios.

Concretamente, las designaciones de “representantes especiales para la promoción comercial”, tanto en nuestras Representaciones en Estados Unidos como en Costa Rica, resultan incompatibles con el art. 6° de la Ley del SEN.

Frente a esta situación, y en el marco del mandato estatutario de proteger la profesionalidad del Servicio Exterior, el APSEN ha planteado en sede judicial una declaración de certeza sobre la interpretación del mencionado artículo 6º de la Ley 20957 y la correcta aplicación que debe hacer del mismo el Poder Ejecutivo al momento de invocarlo. La resolución de esta cuestión será esencial para la futura defensa de la función que cumplimos los diplomáticos en la ejecución de la política exterior argentina y para poner una limitación a este tipo de designaciones.

El Estado argentino, y por lo tanto el contribuyente, ha invertido valiosos recursos en la preparación y formación del personal diplomático, con el objetivo no sólo de representar políticamente al país, sino también para promocionar su comercio exterior, atender negociaciones económicas y atraer inversiones.

Señoras y señores: los funcionarios diplomáticos argentinos formamos un cuerpo profesional y eficiente, capaz de realizar todas las tareas y funciones que nos asigna la Ley. Para eso fuimos preparados por el Instituto del Servicio Exterior de la Nación, luego de un arduo proceso de selección y para eso acumulamos, además, muchos años de experiencia profesional.

Hoy día, 87 Embajadas Bilaterales, 7 Representaciones ante Organismos Internacionales, y 52 Consulados y Centros de Promoción conforman una red de 156 sedes con más de quinientos funcionarios en ellas. Esta red cuenta con recursos humanos, profesionalismo y experiencia para desarrollar una política integral de relacionamiento con el mundo, en forma coordinada, coherente y eficaz.

Ello permite, no sólo hacer un seguimiento diario y minucioso de la realidad internacional sino también de todos aquellos aspectos que pueden afectar las condiciones de acceso a mercados y la internacionalización de las empresas argentinas, asegurando la defensa de nuestros intereses frente a los desafíos y riesgos que plantea el escenario internacional.

La Cancillería es responsable en forma sistémica de la coordinación y resguardo legal de las negociaciones bilaterales, regionales o multilaterales, entre ellas las económicas y comerciales (tal como lo reflejan los acuerdos de integración), así como de la administración de los distintos sistemas de solución de controversias.

Más allá de que la definición de las políticas económicas, industriales, agrícolas, etc., sean plasmadas por otras áreas de gobierno, la proyección, ejecución y coordinación de las acciones en el ámbito internacional recae y debe continuar recayendo en la Cancillería. Un servicio moderno no puede ser soslayado en la conducción de estas materias.

Hace más de un cuarto de siglo, ese razonamiento impulsó la incorporación al SEN de los funcionarios entonces pertenecientes al Servicio Económico y Comercial, al tiempo que se priorizó la agenda y la formación de profesionales en comercio internacional.

Toda esta capacidad instalada no puede ni debe ser dejada de lado. Entendemos que el Estado no puede “refundarse” a cada momento en detrimento del país y de todos nuestros connacionales. Por eso defendemos el pleno ejercicio de las competencias en materia económico-comercial, conforme lo prevé el Decreto 411 de febrero 2016, sancionado por la actual administración.

Otro principio legal claramente señalado en la ley del SEN es la anualidad de los ascensos. Como en todo cuerpo orgánico, el desarrollo de una carrera profesional sólo puede efectuarse mediante le renovación de sus cuadros y la evolución de los mismos dentro de la propia carrera. Sabemos que a fines de agosto se remitieron a Presidencia los mensajes para efectivizar los ascensos retroactivos al primero de enero de este año, pero no han ingresado aún al Congreso de la Nación. Esperamos que el Poder Ejecutivo envíe a la mayor brevedad los pliegos. Demoras de esta naturaleza que afectan gravemente la materialización de los ascensos son inadmisibles ya que, mientras esto no ocurra, un importante número de funcionarios de los rangos iniciales e intermedios seguirán aguardando un ascenso que debió concretarse hace nueve meses. Asimismo, para prevenir que se vuelvan a repetir estas demoras, esperamos que finalice cuanto antes la propuesta para los ascensos de enero de 2017.

También resulta imperioso cumplir con el sistema de rotación en destinos, y siempre mediante “licitaciones”. La previsibilidad, sobre la cual tanto hemos hablado como Asociación, es esencial para el respeto de esquemas justos y equitativos de distribución de recursos humanos, que otorguen transparencia y seguridad jurídica a los funcionarios, evitando cambiar las normas y prácticas en forma permanente. En cuanto al sistema de rotación, es necesaria que la posibilidad de optar por un destino “A” o “B” sea otorgada prioritariamente,  en tiempo y forma, a los funcionarios que se encuentran en destinos de categoría “C” y “D”.

Hemos reiterado a las autoridades, y lo haremos en cada oportunidad que se nos presente, que es fundamental extender subsidios por vivienda y escolaridad, especialmente y con urgencia, a todos los destinos “C” y “D”, donde las condiciones de vida son de por sí muy difíciles y a las que se suma la carestía de la vivienda por falta de oferta inmobiliaria y otros factores conexos. Hoy por hoy, en ciertos países, el funcionario debe aportar el 50 % o más de su haber neto para costear un alquiler medianamente aceptable.

En cuanto al salario exterior, ya hemos presentado un proyecto de decreto que contempla una solución integral para atenuar las drásticas bajas salariales originadas en fluctuaciones cambiarias bruscas, previendo un incremento del suplemento por antigüedad y permitiendo que se puedan suspender temporariamente o reducir parcialmente los ajustes salariales a la baja mayores a 10%.

Con más de medio siglo de vida ya, nuestra “Academia Diplomática” (el Instituto del Servicio Exterior de la Nación) ha formado a 49 promociones. Hacia fin de año, habrán pasado por sus aulas más de 1.300 becarios. Por eso, siempre hemos asignado una especial importancia al gesto de cada Presidente de la Nación de tomar juramento a los egresados y entregarles sus diplomas en este mismo Palacio San Martín, como reconocimiento y valorización de un cuerpo profesional del Estado. Instamos a las autoridades a que esa práctica se recupere con la Promoción 50 incluyendo a los integrantes de las promociones 48 y 49 que aún no han jurado, y que el Presidente Macri pueda presidir este año aquí una ceremonia tan significativa.

Desde 2010, y con el compromiso de realizar un aporte a la sociedad y a los sectores más necesitados, más allá de nuestro desempeño profesional, estamos trabajando en acciones sociales directas.

Este año, estamos desarrollando un proyecto para colaborar con escuelas de frontera. Se han seleccionado la Escuela Nº 18 “General Rondeau” y la Escuela Nº 319 “San Antonio María Claret”, ambas en la Provincia de Jujuy. Tienen la característica de ser “escuelas albergues”, a las que los alumnos llegan con grandes sacrificios por caminos de ripio y caminando durante varias horas. En una segunda etapa será una escuela de la Provincia de Misiones. En estas iniciativas participarán nuestros consulados en Villazón y Encarnación, respectivamente.

El APSEN continúa también firmemente comprometido con cuestiones centrales de nuestra política exterior y que hacen a nuestro crecimiento como sociedad. Ratificamos nuestro compromiso con las políticas de Estado vinculadas con la defensa de la democracia y los derechos humanos, la integración regional, los derechos argentinos sobre las Malvinas e Islas del Atlántico Sur, la solución pacífica de las controversias, los principios del Derecho Internacional en general, el multilateralismo, la promoción comercial y la proyección económica internacional, con miras siempre a lograr un país con una sociedad más justa para quienes habitan nuestra querida tierra.

No quiero, finalizar estas palabras sin mencionar el permanente asesoramiento del Doctor Jorge Cayo y la Contadora Mirta Gioia, y el trabajo de todos y cada uno de los integrantes de la Comisión Directiva que me acompañan diariamente en la tarea de representar a todos los colegas, Comisión que en la próxima integración contará con 5 Secretarios de Embajada, lo que permitirá una mayor participación de los funcionarios jóvenes de la carrera. También quiero agradecer a todo el personal del APSEN, al Gerente Gastón Abas y al equipo de la Secretaría: María, Germán, Diego, Daniel, Iván y Mario, que jamás han escatimado esfuerzos para brindar una mejor atención de los asociados.

La relación con las autoridades de la Cancillería y el gremio debe transitar por la senda del diálogo abierto, franco y democrático, teniendo en cuenta que todos somos argentinos, tenemos el orgullo de serlo y queremos un país mejor para nuestros connacionales. Compartimos la misma Casa y lo hacemos, sin excepción, con el mismo afán: el de la preeminencia nacional; pues todos coincidiremos en aquella palabras de un conocido escritor, que no me cansaré de repetir: “Si mil veces tuviera que elegir, mil veces elegiría la suerte múltiple de ser mil veces argentino”.

Muchas gracias y Feliz Día del Diplomático