Informe Comisión Directiva Ampliada – 26 de julio de 2017. Comunicación 49/2017

Se informa a los afiliados los principales desarrollos de la reunión de Comisión Directiva Ampliada, que tuvo lugar el pasado miércoles 26 de julio, para evaluar la problemática en torno a las competencias económico-comerciales de la Cancillería.
El Presidente del APSEN dio la bienvenida a los 110 asociados presentes y abrió la reunión refiriéndose a la publicación en el BO del Decreto 513/2017 cuyas disposiciones afectan expresamente las facultades de la Cancillería en materia de promoción comercial e inversiones.
Se informó también que luego de un detallado análisis de dicho decreto y sus antecedentes, el día miércoles 19 de julio, el APSEN emitió su Comunicación Nº 43/2017 en la que manifestaba su “profundo desagrado y malestar por la adopción de dicha norma”, al mismo tiempo que hacía un repaso cronológico de la situación de pérdidas de competencias de la Cancillería a favor del Ministerio de Producción y la AAICI.
La precitada Comunicación exponía dos vías de acción. Por un lado, plantear la cuestión directamente a las autoridades y, por otro, solicitar la colaboración de todos los afiliados a través de la presentación de ideas y/o propuestas respecto al tema en cuestión, a través de un foro creado al efecto en la página web de la Asociación o directamente por correo electrónico. Al respecto, se destacó que más una decena de propuestas e ideas fueron acercadas a la Comisión Directiva por esas vías.
En cuanto al planteo a las autoridades, se mencionó que miembros de la Comisión Directiva se habían reunido con el Canciller Faurie y, a su solicitud, con el Secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Horacio Reyser.
Los principales comentarios vertidos por el Canciller en su reunión fueron:
Como primer punto, destacó que la nueva estructura da prioridad a la Cancillería en materia de negociaciones por sobre funciones o tareas de promoción comercial, especialmente en lo que a ferias y exposiciones se refiere. El Canciller destacó, asimismo, que la negociación es tarea plena y exclusiva de la Cancillería y que ésta se relaciona con los intereses comerciales sectoriales en el marco de la ampliación de mercados.
El Canciller remarcó, como tema a resolver, el hecho de que las Representaciones se encuentran actualmente sin instrucciones claras en lo referido a la promoción comercial y las inversiones.
También remarcó la necesidad de reforzar las acciones de inteligencia comercial para identificar qué productos o sectores y en qué mercados se quiere promocionar.
En ese sentido, apuntó a medidas concretas para reparar esta situación como la creación de una Subsecretaría de Inteligencia Comercial, a cargo de la definición de la política comercial externa en materia de promoción. Según el Canciller, esto implicará, por un lado, la necesidad de reconstruir el CEI, y por otro, una mayor integración de las áreas de Cancillería vinculadas con sus contrapartes en el exterior.
Ante la preocupación que se le transmitió por las múltiples consultas e instrucciones que la AAICI, como así también otras entidades gubernamentales, vienen enviando directamente a las Representaciones en el exterior, sin ningún tipo de coordinación con la Cancillería, explicó que se designará a un funcionario de peso a nivel directivo en la AAICI, quien será acompañado por otros colegas, los cuales actuarán como enlace con la red de Representaciones.
El Canciller remarcó que dichos funcionarios se abocarían a tareas de promoción comercial, aunque no así de inversiones. Al mismo tiempo, se refirió al establecimiento de una unidad en la Cancillería para el seguimiento y control de resultados de las actividades de las sedes en el exterior.
Por otro lado, destacó que era común en diferentes países la existencia de agencias de promoción de comercio e inversiones. Se le resaltó que en algunos casos la experiencia no había resultado positiva, como en Brasil, donde la APEX pasó a depender de Itamaraty. Asimismo, se le resaltó que, más allá de las distintas variantes de agencias o similares, en todos los casos existe la necesaria coordinación con la Cancillería, la que no existe hasta el momento en el caso de la AAICI.
En cuanto a la participación de funcionarios en otros Ministerios, el Canciller mencionó que la experiencia del pasado no había sido muy efectiva.
Por último, destacó que la acción mancomunada entre la Cancillería y la AAICI es la oportunidad para demostrar a la sociedad lo que el Servicio Exterior puede hacer en esta materia.
En relación a la reunión con el Secretario Reyser, el Presidente del APSEN mencionó que éste presentó las modificaciones vertidas en el Decreto 513/2017 como un “logro para la Cancillería”, ya que la normativa otorga una “función mayor” al Ministerio atribuyéndole la “definición” de la política comercial y de inversiones.
Asimismo destacó, al igual que lo había hecho el Canciller, que la parte substancial de las actividades económico-comerciales, como son las negociaciones, permanecen en la esfera de la Cancillería.
Por su parte, el Presidente del APSEN le puntualizó al Secretario Reyser las serias desinteligencias que existen en la actualidad entre la AAICI y la Cancillería, que redundan en un muy ineficiente manejo de las estructuras y desaprovechamiento de las capacidades reales de la Cancillería.
Se le mencionó el hecho de que la AAICI no cuenta con un estatuto jurídico específico. Al respecto, el Secretario expresó que el Comité Ejecutivo iba a ser integrado en breve por los Ministros de Relaciones Exteriores y Producción, así como por los Secretarios de Comercio de cada uno de esos Ministerios (los Secretarios de Comercio Reyser y Braun, respectivamente).
También se le remarcó lo virtuoso de la incorporación de los funcionarios de la ex Secretaría de Comercio Exterior a la Cancillería, realizada hace ya más de un cuarto de siglo, con el pase de las funciones económico-comerciales al MREC.
Asimismo, se señaló que, a pesar de que el Decreto 223/2016 oportunamente había reestablecido la responsabilidad primaria de la Cancillería en cuanto a sus funciones comerciales, en la práctica, la AAICI había avanzado unilateralmente sobre esas facultades reconocidas a la Cancillería.
Por otra parte, se le expresó al Secretario Reyser la importancia vital que constituye contar con una “ventanilla única” en la Cancillería, con la intervención de las áreas responsables del Ministerio y la relación de éste con las Representaciones de la República, como canales naturales de gestión de la agenda exterior de la Nación.
En ese sentido, se le recordó que, oportunamente, se le había enviado una copia de la nota dirigida a la entonces Canciller, instando a dar instrucciones a nuestras Representaciones en el exterior acerca del comportamiento que deberían seguir de cara al trabajo conjunto con otras áreas del Estado, las cuales nunca fueron materializadas.
Luego de estos comentarios iniciales, la reunión de CD ampliada se abrió a los comentarios de los asociados. De esta manera, tuvo lugar un extenso debate entre los presentes, en el que los afiliados expresaron su malestar respecto de la reciente normativa a la vez que efectuaron comentarios y propuestas. Los afiliados coincidieron en la importancia de dar una mayor difusión, en la sociedad en general, a la tarea que cumple el SEN, no sólo en materia de promoción comercial e inversiones, sino también en todas las áreas relacionadas con la ejecución de la política exterior en general y la actividad consular en beneficio de todos los conciudadanos.
Los principales aspectos de las diferentes intervenciones se pueden sintetizar en los siguientes puntos:
Se cuestionó la delegación de funciones ministeriales en la AAICI.
Las nuevas autoridades deben ordenar la AAICI desde el punto de vista jurídico y asegurar su marco legal, que hasta la fecha no existe.
Debe definirse con claridad qué hace la AAICI y qué hace el MREC.
La “promoción comercial” es mucho más que simplemente ferias y exposiciones.
La promoción del comercio internacional no puede separarse de la política comercial o de la política exterior en general.
La persistente ausencia de la estructura del área económica-comercial atenta contra la posibilidad de cumplir adecuadamente con las funciones de la Cancillería.
Sumar comercio internacional al MREC fue una decisión estratégica sumamente positiva que funcionó de manera exitosa durante más de 25 años.
Se debe resaltar la importancia de la labor de coordinación política del MREC.
Se olvida lo que ha sido el funcionamiento de Exportar y el rol de los Embajadores en el exterior.
Para coordinar acciones del gobierno es necesario que existan enlaces diplomáticos con otros Ministerios y Organismos.
Lo que se precisa son condiciones macroeconómicas adecuadas para exportar y promover inversiones. Hoy falta competitividad.
Es importante que todas las negociaciones internacionales sean presididas por funcionarios del MREC.
Si tan “malo” es el sistema que se ha llevado por un más de un cuarto de siglo, ¿para qué se replica hoy dentro de la AAICI?
La AAICI duplica funciones con personal directivo que, en su mayoría, no cuenta con ninguna experiencia en materia de promoción comercial.
Es necesario aclarar muy bien cuáles son las funciones de cada organismo.
La articulación del MREC es necesaria.
Hay que racionalizar los recursos en aras del interés nacional.
Es importante participar en la integración de la AAICI con un equipo importante de colegas.
Hay que distinguir entre la promoción comercial en el país y la promoción comercial en el exterior, donde la Cancillería no puede ser reemplazada.
Deben preservarse los recursos humanos capacitados durante tantos años. Tal es el caso de los “Resolución 48”.
Debemos desarrollar las áreas para fomentar inteligencia comercial.
A modo de conclusión, la Comisión Directiva agradece especialmente a los afiliados que se hicieron presente, y a todos los afiliados, en el país y en el exterior, que hicieron llegar propuestas e ideas concretas a través del foro APSEN y de correos electrónicos a la COMDIR.
La Comisión Directiva continuará realizando un seguimiento cercano del tema e informando a los afiliados sobre la evolución de la cuestión.
La Comisión Directiva.
Buenos Aires, miércoles 2 de agosto de 2017

  • Se cuestionó la delegación de funciones ministeriales en la AAICI.
  • Las nuevas autoridades deben ordenar la AAICI desde el punto de vista jurídico y asegurar su marco legal, que hasta la fecha no existe.
  • Debe definirse con claridad qué hace la  AAICI y qué hace el MREC.
  • La “promoción comercial” es mucho más que simplemente ferias y exposiciones.
  • La promoción del comercio internacional no puede separarse de la política comercial o de la política exterior en general.
  • La persistente ausencia de la estructura del área económica-comercial atenta contra la posibilidad de cumplir adecuadamente con las funciones de la Cancillería.
  • Sumar comercio internacional al MREC fue una decisión estratégica sumamente positiva que funcionó de manera exitosa durante más de 25 años.
  • Se debe resaltar la importancia de la labor de coordinación política del MREC.
  • Se olvida lo que ha sido el funcionamiento de Exportar y el rol de los Embajadores en el exterior.
  • Para coordinar acciones del gobierno es necesario que existan enlaces diplomáticos con otros Ministerios y Organismos.
  • Lo que se precisa son condiciones macroeconómicas adecuadas para exportar y promover inversiones. Hoy falta competitividad.
  • Es importante que todas las negociaciones internacionales sean presididas por funcionarios del MREC.
  • Si tan “malo” es el sistema que se ha llevado por un más de un cuarto de siglo, ¿para qué se replica hoy dentro de la AAICI?
  • La AAICI duplica funciones con personal directivo que, en su mayoría, no cuenta con ninguna experiencia en materia de promoción comercial.
  • Es necesario aclarar muy bien cuáles son las funciones de cada organismo.
  • La articulación del MREC es necesaria.
  • Hay que racionalizar los recursos en aras del interés nacional.
  • Es importante participar en la integración de la AAICI con un equipo importante de colegas.
  • Hay que distinguir entre la promoción comercial en el país y la promoción comercial en el exterior, donde la Cancillería no puede ser reemplazada.
  • Deben preservarse los recursos humanos capacitados durante tantos años. Tal es el caso de los “Resolución 48”.
  • Debemos desarrollar las áreas para fomentar inteligencia comercial.

A modo de conclusión, la Comisión Directiva agradece especialmente a los afiliados  que se hicieron presente, y a todos los afiliados, en el país y en el exterior, que hicieron llegar propuestas e ideas concretas a través del foro APSEN y de correos electrónicos a la COMDIR.La Comisión Directiva continuará realizando un seguimiento cercano del tema e informando a los afiliados sobre la evolución de la cuestión.La Comisión Directiva.Buenos Aires, miércoles 2 de agosto de 2017